Nocturno de escritora

louis-blythe-199655-Shadows

Louis Blythe (Unsplash)

 

Escribo. En esta noche cerrada a las musas la locura me protege, es mi fiel compañera, la soberana.  La tinta sangra para que no se detengan las palabras; el alma se envenena cuando no se derrama.

Escribo. No enmudezco esta voz, escapo a una muerte lenta y agónica, ¡que beba mi sed! Mi espíritu es una pluma al vuelo, que me desafía, me delata. Hoy escupe lo que soy y mañana me ama.

Escribo. La luna inventa otra luz en este cielo mío, teñido de letras y escarcha sin flor. Yo, sin mí, estallo sobre esta hoja en blanco ansiosa de vida, de muerte y de dolor. Y en la negrura de este aire que me habita sacudo la alegría, la tristeza y el placer.

Escribo. En medio de este silencio que lo llena todo yo me vacío, me entrego, me arranco esta piel y hiervo en el fuego eterno de la palabra, llama viva que alumbra y apaga un corazón abierto. Se quemará el papel,  no el sueño.

Escribo. Soy un animal escondido en la sombra que baila en la pared. Respiro su poder, lamo mis heridas y las abro otra vez. Es tiempo de vivir para escribir, de rendirse al poema o de morir.

© Nur C. Mallart

Anuncios

LATIDO DE ESCRITOR

Escritor es el que escribe. Quien cierra una puerta y se asoma a la vida de mil ventanas abiertas. Dibuja nubes, claros de luna y cincuenta soles. El escritor es un guerrero. Se esconde de la lluvia para buscar el trueno y mojarse de tinta. Afila su pluma y enfrenta monstruos con lengua de fuego en noches blancas. El escritor es ciego. Toca el camino oscuro con sus manos y recorre vidas descalzo. Descubre la savia del amor en las palabras y las besa entre líneas, sin pausas. El escritor es un verbo, una canción, un pirata de cien mares y un niño en pijama. El escritor es el mago que convierte tus deseos de plata en mil sueños profundos.

©Nuria Caparrós Mallart

Registrado en Safe Creative